miércoles, 17 de septiembre de 2008

Comas y Cuadros

Ella, en ella, su rostro duro, en su rostro, sus ojos grandes, sobre ellos su pelo oscuro y enredado cayendo hasta sus hombros, sus hombros sostienen el vestido opaco que deja descubierta su espalda blanca, sus músculos, sus huesos, su cuerpo entero sobre una butaca, butaca roja y plateada, donde cuelgan sus piernas débiles, una de ellas se agita, no para de moverse, con su zapato brillante golpea el piso, el piso de baldosas ajedrezadas, mugroso, oscuro pocas mesas y sillas redondas muy distanciadas la una de la otra, vacías, una barra liquida sobre la que hay un margarita que ahora Ella bebe.
Él, el bebe una cerveza, cerveza que reposa sobre la última mesa, cerveza que toma una mano sin fuerza, fuerza que sobra en sus brazos, brazos que llevan la cerveza a su boca seca, seca como su voz, voz que tararea un bolero, bolero que evoca una nostalgia, nostalgia que invade su rostro, sus ojos, ojos invadidos por el reflejo de la pálida espalda.
El traje oscuro, rosa los hombros, la mano sin fuerza estira un dinero al cantinero, el margarita se acaba, el brazo regresa al bolsillo, la espalda se eriza, el la espera un momento, ella lo esperó toda la noche, ella pide otro trago, el sale pisando un chicle.

1 comentario:

Afrolatino dijo...

Me encantó, sencillamente, mucha creatividad, haces de las pabalabras una imagen muy vívida, que cobra fuerza con la descrición casi infinita. Sigo pensando que siempre describes un cuadro...me equivoco?
y como siempre me despido con ganas de seguirte leyendo, un abrazo che!