domingo, 21 de septiembre de 2008

Ser Nadie y ser Alguien

A un señor le da miedo asumir las consecuencias de sus actos, pero tampoco puede inculpar a otros.
Las adversidades lo obligan a hacer algunas cosas desacertadas en beneficio propio y de sus allegados. No es precisamente su culpa: ¿quién no actuaria igual? ¿Si para que no le agredan deba herir a otro tipo? él nunca lo provocó, simplemente la vida es así, nadie se escapa de los designios divinos. Herir a ese tipo le trajo muchos problemas, pero él siempre tuvo la astucia para sortearlos y sacar el mejor pedazo del pastel.
Resulta que este señor se ha convertido en héroe entre los suyos, muchos conocen de sus hazañas, lo vitorean, la mayoría reconoce su nombre, para casi todos él es alguien; solo para los afectados el señor se llama Nadie.
Nadie lo ha herido... pero la herida existe! alguien tuvo que hacerlo.
Así como Nadie ha escrito esto.
Del ser imaginado por un ciego, que he querido desimaginar.

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