quizás quisiera llamar la atención, pero nadie va a interesarse, menos quienes yo quiero que lo noten. ni siquiera haciéndolo público.
hay muchos blogs de gente triste que escribe en primera persona y se siente demasiado única, con tristezas únicas, con sensibilidades tan propias. pues bueno todos somos mierda o por lo menos así nos sentimos: es un síndrome del hombre posmoderno ya todos lo sabemos.
ahora me siento muy cansada de todo este lío, deseo volver, me duele verme, ojalá alguien más me acompañara, ojalá alguien pudiera decidir por mí, ojalá alguien me hiciera una transfusión de energía. ahora entiendo a los alcohólicos y en general a todos los adictos.
lo que me frena no es la resignación; de ser así todo estaría solucionado hace rato en el asiento de una secretaria. me frena el cuncho de esperanza, me frena la vergüenza que me produzco, me frena decepcionar a quien antes tenía fe, me frenan las ganas de que todos los demás me digan palabras bonitas y que ellos si creen en mí, que debo continuar. pero en cambio todos me dicen resignate ya y déjanos en paz, deja de estar ahí haciendo nada. ellos lo saben y yo lo sé: de secretaria tampoco me iría bien.